Mañana se somete a referendo el
Tratado por el que se establece una Constitución para Europa. Y me parece que habría que destacar el detalle de que se vota, no una
Constitución, sino un
Tratado. El detalle importante es que el texto que se ha distribuído gratuítamente no es la Constitución que puede acabar concretándose, ya que lo que se somete mañana a decisión por parte de los españoles es si se da el poder de creación de dicha Constitución (cuyo borrador es el que se nos ha ofrecido) a los representantes políticos que
habitarán el Parlamento Europeo. Es decir, se vota si cedemos nuestra decisión de si el texto es adecuado o no a otras personas que nos representan, no si estamos de acuerdo o no con el texto.
No es mi tarea convencer a nadie, ni siquiera mostraré mi opinión en cuanto a voto. Lo que si pienso es que, estés a favor, estés en contra, o no estés seguro, la única forma de manifestar tu opinión es votando, no quedándote en casa sin votar. No pienses que no votar es lo mismo que votar en blanco. No votar supone que no crees necesario tu derecho al voto.
En las últimas elecciones de caracter nacional y local me tocó presidir una mesa electoral y, sin entrar a valorar el esfuerzo realizado, al menos afirmó mi convicción en un estado de derecho democrático que en otros tiempos sólo podía ser soñado, y que algunos hoy, por desidia, ni siquieran quieren disfrutan.
Mañana, vota.
Etiquetas: Opinion
Si te hemos sido útiles, ¿por qué no demostrar tu agradecimiento? Haz clic en alguno de nuestros anuncios, nos ayudarás a seguir con artículos como este.
También te recomendamos que visites nuestra página "hermana". La temática es un poco
diferente pero seguro que también a tí o a tus conocidos les resulta de interés: